Me acuerdo

Me acuerdo de descolgar el teléfono y hacer la llamada cuando estoy en silencio, buy me acuerdo de enviar la idea cuando ya he hecho clic con el ratón, search
me acuerdo de esperar el próximo autobús cuando estoy subida en el taxi, try
me acuerdo de atarme la hebilla de la sandalia cuando la falda de tubo me impide agacharme, me acuerdo de mirar la tajada de luna cuando la nube de pólvora gris la tapa, me acuerdo de que el agua del mar es cristalina cuando estoy lejos de ella, me acuerdo que dije no, pero en realidad era sí…

 

11 pensamientos en “Me acuerdo

  1. No quiero acordarme de lo poco afortunado que estuve ayer en la tienda de legumbres, quiero olvidar a aquellos que no se merecen que los recuerde aunque ellos insistan en contrariarme, no quiero acordarme del médico cabrón que me dio la alta de Santa Úrsula, quiero olvidar al joven chino en bicicleta que estuvo a punto de romperle la crisma a Don Gallo, no quiero acordarme de todo lo inútil que me rodea … yo quiero una de esas MÁSCARAS que sirven para que uno no se acuerde de nada.

  2. Vaya par, Vega que se acuerda tarde y Don Jaime que no quiere acordarse de nada. ¿Me he perdido algo?. Pude esquivar al chino de la bicicleta , no sé cómo, no recuerdo que me golpeara. Pero ahora tengo la sensación como si hubiera perdido el conocimiento y no me hubiese enterado de algo de la relación entre Don Jaime y Vega.

    • Tienes razón, Gallo, me acuerdo tardanamente, cuando me acuerdo…soy pésima para recordar. A veces tengo lagunas…¿Don Jaime y yo? ¿Quién es? Nunca he salido con nadie que se llame Don y se apellide Jaime. Ahora, sólo puedo acordarme del danzante caballito de mar que surcaba los mares, y que nos cruzamos, una mañana de junio, cuando yo buscaba mejillones en una roca de las Illes Medes. Sentí mucha tristeza al verlo, sin brazos… y pensé en la dificultad que tendría para rascarse la nariz. Mientras se alejaba de mí, danzando entre el oleaje y flotando con gran estilo y elegancia, de su boca salían burbujas de aire…mas tarde, me acordé que no supe interpretar su código –no se estaba ahogando ni me pedía auxilio- sólo dejaba ir besos, con sabor a sal, a mar…Tierno, ¿verdad?

  3. Gallo, no insistas en el tema. En la Taberna El Beso, lo comentaban ampliamente. Hay alguno del equipo de Luis René, que tiene fotos de Don Jaime y Vega en una terraza del Born, en una actitud más que cariñosa y que no da lugar a dudas y todos los gallos que estaban allí las han podido ver. Lo siento Gallo, alguien te lo tenía que decir. Si quieres que lo hablemos pásate por mi casa, tengo el bourbon que te gusta a ti, lo podemos compartir y charlar tranquilamente, al fresco de la noche, en la terraza. Un abrazo.

    • Tienes razón Lola. Arrastro cansancio y no tengo ganas de pensar. Reserva el bourbon. ¿Tienes alguna prenda liviana que transparente a contraluz?.

    • Ya quisiera yo acordarme de una tarde con Vega, aunque un instante solo fuera … en su mar con caballito, mares surcando, uno a uno, sus supensivos puntos.
      Compañero, páseme el bourbon! , dijo. Que me olviden, pensé entre borrosidades. Que mal me encuentro …

    • Gallo, ¿no te estarás creyendo la invención de Lola? O a lo mejor, sí. Tú mismo. Sabes sus antecedentes. Menuda reptil está hecha! Te quiere engatusar, conoce tus puntos débiles.
      Te toca elegir: bourbon en la terraza de Lola, rodeado de cactus ; o mojito en mano, en una playa con tumbona y música chillout …Yo, lo tendría claro…

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